7 acciones para fortalecer la seguridad y productividad en el sector agropecuario

Conoce acciones prácticas para mejorar la gestión, prevenir riesgos y fortalecer la productividad de empresas y proyectos agropecuarios.
Seguridad y productividad en el sector agropecuario en Colombia

Mejorar la seguridad y productividad agropecuaria no implica trabajar más rápido ni llenar la operación de documentos. Significa organizar las actividades, identificar los riesgos reales, proteger a las personas y reducir las fallas que generan accidentes, pérdidas de tiempo, daños en equipos, desperdicio de insumos y retrasos en la producción.

En el sector agropecuario, las condiciones cambian constantemente: varían el clima, el terreno, las herramientas, los cultivos, los animales, las sustancias utilizadas y la cantidad de personas que participan en cada labor. Por eso, las medidas de seguridad deben responder a la realidad de cada finca, empresa, asociación o proyecto.

Un documento de trabajo publicado por la Organización Internacional del Trabajo en agosto de 2026 identificó a los trabajadores agrícolas entre los grupos ocupacionales con mayor riesgo de mortalidad asociado a temperaturas elevadas en Colombia. Este hallazgo refuerza la necesidad de integrar la prevención de riesgos climáticos en la planificación diaria de las actividades rurales.

Respuesta rápida: Para fortalecer la seguridad y productividad agropecuaria es necesario identificar los peligros de cada tarea, definir controles, capacitar al personal, mantener los equipos, manejar correctamente los insumos, prevenir la exposición al calor y medir los resultados. La prevención debe formar parte de la operación, no funcionar como un proceso separado.

¿Por qué la seguridad y la productividad deben gestionarse juntas?

Una operación no es verdaderamente productiva cuando alcanza sus metas a costa del agotamiento del personal, el deterioro de la maquinaria o la exposición innecesaria a riesgos.

Un accidente puede detener una actividad, afectar a un trabajador, generar daños materiales y retrasar compromisos comerciales. De igual forma, una herramienta en mal estado, una aplicación incorrecta de insumos o una jornada mal organizada puede aumentar los costos sin mejorar el resultado.

Gestionar la seguridad y la productividad de manera conjunta permite:

  • Reducir accidentes, incidentes y enfermedades relacionadas con el trabajo.
  • Disminuir interrupciones y tiempos improductivos.
  • Prolongar la vida útil de herramientas, vehículos y maquinaria.
  • Utilizar mejor el agua, los fertilizantes y otros insumos.
  • Mejorar la calidad y trazabilidad de los procesos.
  • Facilitar el cumplimiento de requisitos laborales, sanitarios y comerciales.
  • Fortalecer la confianza de trabajadores, clientes y aliados.

El objetivo no es convertir una finca en una oficina llena de formatos. Es contar con controles sencillos, responsables definidos y evidencias útiles para tomar mejores decisiones.

¿Cuáles son los principales riesgos del trabajo agropecuario?

Los riesgos dependen de la actividad desarrollada, las características del terreno y las condiciones de cada organización. Sin embargo, existen peligros frecuentes que conviene revisar.

Riesgos mecánicos

Están relacionados con tractores, guadañas, motosierras, herramientas cortantes, vehículos, sistemas de transmisión y otros equipos. Una guarda retirada, una pieza desgastada o una reparación improvisada puede aumentar la probabilidad de atrapamientos, golpes, cortes o vuelcos.

Riesgos químicos

Se presentan durante el almacenamiento, preparación, aplicación y disposición de plaguicidas, fertilizantes, combustibles, medicamentos veterinarios y productos de limpieza.

El peligro no termina al finalizar la aplicación. También puede existir exposición por derrames, recipientes contaminados, ropa de trabajo, almacenamiento inadecuado o ingreso anticipado a una zona tratada.

Riesgos biológicos

Incluyen contacto con animales, insectos, microorganismos, residuos orgánicos, fluidos, agua contaminada y enfermedades transmisibles. Las medidas deben considerar higiene, vacunación cuando corresponda, manejo de residuos, control de vectores y protocolos frente a mordeduras, picaduras o contacto con material biológico.

Riesgos ergonómicos

Levantar cargas, permanecer inclinado, repetir movimientos, transportar bultos o trabajar durante periodos prolongados sin recuperación puede generar fatiga y lesiones musculoesqueléticas.

La mecanización ayuda, pero no siempre elimina el riesgo. Un equipo mal ajustado o una herramienta que no corresponde a la tarea también puede causar sobreesfuerzo.

Riesgos climáticos

El trabajo al aire libre expone a radiación solar, lluvias, tormentas, humedad y temperaturas elevadas. Estas condiciones pueden afectar la concentración, la hidratación y la capacidad física, aumentando la posibilidad de errores y accidentes.

La prevención debe adaptarse a la región, la época del año, el horario, el esfuerzo requerido y las condiciones de salud de los trabajadores.

 

Seguridad y productividad agropecuaria en Colombia
Equipo agropecuario realiza una inspección de seguridad antes de iniciar las labores.

Cómo fortalecer la seguridad y productividad agropecuaria: 7 acciones

1. Identificar los peligros de cada actividad

El primer paso es observar cómo se realiza realmente el trabajo. No basta con elaborar una lista general de riesgos.

Conviene revisar tareas como:

  • Preparación del terreno.
  • Siembra, cosecha y poscosecha.
  • Aplicación de insumos.
  • Manejo de animales.
  • Operación de maquinaria.
  • Transporte interno.
  • Mantenimiento y reparaciones.
  • Carga y almacenamiento.
  • Atención de emergencias.

Durante el recorrido deben participar las personas que ejecutan las labores. Ellas suelen identificar fallas, condiciones cambiantes y situaciones que no aparecen en un procedimiento escrito.

La identificación de peligros debe actualizarse cuando cambien los procesos, las instalaciones, los equipos o la maquinaria. El Decreto 1072 de 2015 también establece su revisión periódica dentro del Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo.

2. Organizar el SG-SST según la realidad de la operación

Cuando una empresa, finca u organización actúa como empleadora o contratante de personal, debe revisar las obligaciones que le corresponden dentro del Sistema de Gestión de Seguridad y Salud en el Trabajo.

La Resolución 0312 de 2019 establece estándares mínimos diferenciados según aspectos como el número de trabajadores, la actividad económica y la clase de riesgo.

Un sistema útil debe reflejar lo que ocurre en campo e incluir, entre otros elementos:

  • Responsables definidos.
  • Identificación y valoración de riesgos.
  • Plan anual de trabajo.
  • Actividades de capacitación.
  • Preparación para emergencias.
  • Investigación de incidentes y accidentes.
  • Registros de mantenimiento e inspección.
  • Seguimiento a acciones correctivas.

Copiar documentos de otra empresa puede producir una falsa sensación de cumplimiento. La documentación debe corresponder a la actividad, ubicación, equipos y personal de la organización.

3. Capacitar con ejercicios aplicados al territorio

Una capacitación funciona cuando ayuda a tomar decisiones durante la jornada, no cuando se limita a firmar una asistencia.

Los contenidos deben responder a los riesgos observados. Por ejemplo:

  • Uso seguro de herramientas y maquinaria.
  • Manejo de sustancias químicas.
  • Selección y cuidado de elementos de protección.
  • Manipulación de cargas.
  • Atención inicial de emergencias.
  • Prevención de incendios.
  • Reconocimiento de signos de agotamiento por calor.
  • Reporte de condiciones peligrosas.

Es conveniente utilizar demostraciones, recorridos, simulaciones y ejemplos de la misma operación. Después de la actividad debe comprobarse si la persona comprendió y puede aplicar el procedimiento.

4. Realizar mantenimiento preventivo de equipos y maquinaria

Esperar a que una máquina falle puede resultar más costoso que programar su revisión. También puede exponer a los trabajadores a reparaciones improvisadas y detener una actividad en un momento crítico.

Un control básico puede registrar:

  • Identificación del equipo.
  • Frecuencia de inspección.
  • Estado de frenos, guardas, cables y conexiones.
  • Niveles, lubricación y piezas de desgaste.
  • Reparaciones realizadas.
  • Nombre del responsable.
  • Fecha de la próxima revisión.

Los equipos con fallas que comprometan la seguridad deben retirarse temporalmente de servicio. También es importante impedir que sean operados por personas sin autorización o capacitación.

5. Controlar el manejo de productos químicos e insumos

Los productos deben mantenerse identificados, almacenados de forma segura y separados de alimentos, medicamentos, agua de consumo y elementos personales.

Antes de utilizarlos se debe revisar:

  • Que el producto esté autorizado para el uso previsto.
  • La etiqueta y las indicaciones del fabricante.
  • La dosis, mezcla y método de aplicación.
  • Los elementos de protección requeridos.
  • Los periodos de reingreso y carencia.
  • El manejo de sobrantes, derrames y envases.
  • Las condiciones del equipo de aplicación.
  • El registro de la actividad realizada.

Para los predios interesados en certificarse, las Buenas Prácticas Agrícolas constituyen una referencia importante de organización, inocuidad, protección ambiental y bienestar de los trabajadores. En Colombia, el ICA mantiene como base la Resolución 30021 de 2017, modificada por la Resolución 82394 de 2020.

6. Prevenir el estrés térmico y adaptar las jornadas

El calor no debe considerarse una incomodidad menor. Puede producir agotamiento, deshidratación, pérdida de concentración y situaciones graves de salud.

Entre las medidas recomendadas se encuentran:

  • Garantizar acceso permanente a agua potable.
  • Programar pausas de recuperación.
  • Disponer de sombra o zonas frescas para descansar.
  • Adaptar los horarios en días de temperatura elevada.
  • Alternar las labores de mayor esfuerzo físico.
  • Permitir una aclimatación progresiva.
  • Capacitar para reconocer señales de alarma.
  • Vigilar especialmente a personas con mayor vulnerabilidad.

Dolor de cabeza, mareo, debilidad, confusión, náuseas, piel muy caliente o pérdida de coordinación requieren atención inmediata. La organización debe contar con un protocolo claro para suspender la exposición y activar la respuesta correspondiente.

7. Medir los resultados y mejorar continuamente

Lo que no se registra termina dependiendo de la memoria. No es necesario comenzar con un sistema complejo: basta con seleccionar indicadores que ayuden a entender qué está ocurriendo.

Algunos indicadores útiles son:

  • Accidentes e incidentes reportados.
  • Condiciones peligrosas corregidas.
  • Cumplimiento del mantenimiento.
  • Participación en capacitaciones.
  • Horas de interrupción por fallas.
  • Ausentismo relacionado con lesiones o enfermedad.
  • Pérdidas de producto o insumos.
  • Reprocesos y actividades repetidas.
  • Cumplimiento del plan de trabajo.

Los datos deben servir para corregir causas, asignar recursos y priorizar acciones. Una cifra archivada que no produce decisiones aporta poco a la operación.

Plan práctico para comenzar en 30 días

Semana Acción principal Evidencia esperada
Semana 1 Recorrer la operación e identificar peligros por actividad Lista de peligros, fotografías y observaciones del personal
Semana 2 Priorizar controles, responsables y recursos Plan de trabajo con fechas y responsables
Semana 3 Capacitar, inspeccionar equipos y corregir condiciones críticas Registros de capacitación, mantenimiento y acciones ejecutadas
Semana 4 Revisar resultados y definir mejoras Indicadores iniciales y plan de seguimiento

Este plan no reemplaza la evaluación técnica que pueda requerir cada organización. Sirve como punto de partida para ordenar la información y atender primero las condiciones de mayor impacto.

Buenas Prácticas Agrícolas y productividad

Las Buenas Prácticas Agrícolas no se limitan a preparar una auditoría. Su implementación ayuda a organizar el uso del agua, los insumos, las instalaciones, los registros y las condiciones de higiene y seguridad.

El ICA señala que estas prácticas pueden contribuir a la inocuidad de los alimentos, la protección ambiental, el bienestar de los trabajadores y la competitividad de la producción.

Para una empresa o proyecto agropecuario, avanzar hacia las BPA también puede facilitar:

  • La trazabilidad de las actividades.
  • La identificación de fallas.
  • El control de insumos.
  • El acceso a mercados con requisitos específicos.
  • La confianza de compradores y consumidores.
  • La preparación para procesos de certificación.

La decisión de certificarse debe evaluarse según el tipo de producción, los mercados objetivo y las condiciones del predio.

¿Cuándo buscar acompañamiento especializado?

Conviene solicitar apoyo cuando:

  • No existe una identificación actualizada de peligros.
  • Han ocurrido accidentes o incidentes repetitivos.
  • No están claras las obligaciones del SG-SST.
  • Se utilizan sustancias químicas sin controles documentados.
  • La maquinaria presenta fallas frecuentes.
  • No existen registros de capacitación o mantenimiento.
  • La organización desea avanzar hacia Buenas Prácticas Agrícolas.
  • Se necesita integrar seguridad, productividad y cumplimiento.

Un diagnóstico inicial permite establecer prioridades y construir un plan ajustado al tamaño, actividad y capacidad de la organización.

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Preguntas frecuentes

¿Qué es la seguridad y productividad agropecuaria?

Es un enfoque que integra la prevención de riesgos con la organización eficiente de personas, equipos, insumos y procesos. Su propósito es proteger a los trabajadores, reducir pérdidas y mejorar la continuidad y calidad de la producción.

¿Cuáles son los riesgos más frecuentes en el trabajo agrícola?

Entre los riesgos habituales se encuentran los asociados con maquinaria y herramientas, sustancias químicas, animales, agentes biológicos, cargas, posturas, radiación solar, temperaturas elevadas, terrenos irregulares y emergencias en zonas alejadas.

¿Una finca debe implementar el SG-SST?

Cuando la finca o unidad productiva opera como empleadora o contratante de personal debe revisar las obligaciones laborales y de seguridad y salud en el trabajo que le resulten aplicables. Los estándares dependen, entre otros factores, del número de trabajadores, la actividad y el nivel de riesgo.

¿Cómo influye la prevención en la productividad?

La prevención ayuda a reducir interrupciones, averías, reprocesos, pérdidas de insumos y ausencias. También mejora la organización de las tareas y permite detectar problemas antes de que afecten a las personas o a la producción.

¿Cada cuánto deben revisarse los peligros?

La identificación de peligros debe revisarse periódicamente y cuando existan cambios en procesos, instalaciones, equipos, maquinaria o condiciones de trabajo. Dentro del SG-SST, el Decreto 1072 contempla una verificación anual.

¿Qué registros básicos debería conservar una empresa agropecuaria?

Como punto de partida, debería conservar registros de capacitación, inspecciones, mantenimiento, entrega de elementos de protección, aplicación de productos, incidentes, accidentes, acciones correctivas y seguimiento al plan de trabajo.

Conclusión

Fortalecer la seguridad y productividad agropecuaria requiere observar la operación, escuchar a quienes realizan las tareas y convertir los riesgos identificados en acciones concretas.

No se trata de implementar todo al mismo tiempo. El avance comienza al reconocer qué puede causar daño, priorizar los controles más importantes y comprobar si las medidas están funcionando.

Una operación segura protege a las personas. Una operación organizada reduce pérdidas. Cuando ambos objetivos se gestionan juntos, la empresa, finca o proyecto queda mejor preparado para crecer, cumplir sus responsabilidades y responder a los retos del sector agropecuario colombiano.

Fuentes consultadas

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